Los inventos tecnológicos de la Primera Guerra Mundial en imágenes, cuando se cumple un siglo de su inicio

Hoy se cumplen 100 años del inicio de la Primera Guerra Mundial, contienda que no terminó hasta 1918, y que nos dejó una Europa debastada, con millones de muertos.

PrimeraGuerraMundial-collague.jpg

Es evidente de que cualquier guerra es mala, aunque siempre hay oportunistas que se benefician de ellas, pero la Primera Guerra Mundial fue especialmente virulenta, y en parte fue gracias al propio ingenio humano, que cuando se propone hacer cosas buenas es capaz de los mejores logros, pero que cuando emplea todo su potencial en provocar destrucción es desgraciadamente igual de eficaz.

Y es que a diferencia de otras guerras, en la Primera Guerra Mundial se usaron multitud de inventos tecnológicos que provocaron tal cantidad de muerte, nos referimos a los aviones bombarderos, los gases venenosos, el submarinos, los dirigibles, los tanques y un sin fin de artilugios e instrumentos que la hicieron entrar por la puerta grande en los libros de historia.

Cabe decir que también hubo inventos buenos, que ayudaron a los heridos a seguir con vida, y prueba de ello son los equipos de radiología portátil diseñados por Marie Curie, sistemas de transfusión de sangre o las prótesis que ayudaron a los heridos a llevar una vida mejor tras sus heridas de guerra.

Para hacer un poco de memoria histórica sobre lo que fue la Primera Guerra Mundial en imágenes, y conocer alguna de éstas tecnologías de las que os hablamos, os traemos unas cuantas fotografías de la época que hemos encontrado en el enlace de nuestra fuente.

Os dejamos con ellas.

Si todavía os habéis quedado con ganas de más ingeniosos inventos, aquí tenéis otros pocos.

La Primera Guerra Mundial comenzó el 28 de julio de 1914 y finalizó el 11 de noviembre de 1918, fue una guerra principalmente europea, aunque tuvo aliados de otras partes del Mundo.

Enfrentó a dos bandos, en uno estaba Alemania, el imperio Austrohúngaro, el imperio Otomano y posteriormente Bulgaria, a los que se sumaron una serie de aliados, y en el otro lado estaba Francia, Reino Unido, Rusia, Italia, Bélgica, Montenegro, Serbia, a los que más tarde se añadieron otros tantos (Grecia, Rumanía, Portugal…) y que tuvo el apoyo de Estados Unidos y Japón en los últimos años, de Australia, Canadá, Sudáfrica, etc. Tampoco vamos a dar muchos más datos, pues podéis consultar todos los datos en wikipedia.

Se estima que participaron casi 40 millones de personas, de las cuales unos 10 millones pagaron con sus vidas. Sirva ésta pequeña ruta por la historia para rendirles un humilde pero merecido homenaje a todos ellos.

Fuentes:

http://esmateria.com/2014/05/03/avances-cientificos-tecnologicos-primera-guerra-mundial-imagenes/

http://www.agenciasinc.es/Multimedia/Galerias/Aquellos-ingeniosos-cacharros-de-la-Primera-Guerra-Mundial

Anuncios

Cuatro genios españoles que, pese a sus inventos, nadie recuerda

En la historia ha habido grandes inventores, algunos de ellos que no han conseguido la fama que se merecen, y que han aportado grandes ingenios a la Humanidad.

Hoy os traemos algunos de ellos:

Mónico Sánchez Moreno nació en Ciudad Real en 1880 y emigró a Nueva York en 1904, con 60 dólares en el bolsillo, donde inventó los rayos X portátiles en 1909.

Mónico Sánchez tomando una radiografía a una mujer

Mónico Sánchez tomando una radiografía a una mujer

Hasta entonces los aparatos de rayos X y corrientes de alta frecuencia pesaban una tonelada y costaban unas 3.000 pesetas de la época (una fortuna por aquel entonces), con lo que el invento de poder disponer de una máquina de rayos X de tamaño reducido y de fácil transporte supuso una revolución.

Mónico consiguió meter aquel pesado artefacto en una simple maleta, con un peso de tan sólo 10 kilos, con lo que rápidamente médicos y hospitales se interesaron por su invento, que se expandió velozmente por el mundo.

Su invento le reportó gran fama en su momento y le hizo millonario, sin embargo, hoy día es prácticamente desconocido.

Actualización 06/02/2015:

Acabo de leer un artículo sobre la vida y logros de Mónico Sánchez, que bien merece la pena compartirla con todos vosotros.

Os dejo aquí el enlace a “El inventor español que pasó de la pobreza a codearse en Nueva York con Edison y Tesla“.

Emilio Herrera, un granadino nacido en 1879, fue uno de los pilotos del histórico vuelo del dirigible Graf Zeppelin, en 1928, pero su mayor logro fue diseñar el primer prototipo de traje espacial, que posteriormente fue copiado y adaptado por la NASA, y que sirvió de inspiración en el traje que llevó el mismísimo Neil Armstrong cuando pisó la Luna.

Primer prototipo de una escafandra espacial, hecha por Emilio Herrera

Primer prototipo de una escafandra espacial, hecha por Emilio Herrera

Colaboró con Juan de la Cierva en la invención del autogiro, antecedente de los actuales helicópteros, participó en el Laboratorio Aerodinámico de Cuatro Vientos, dotado de uno de los túneles de viento más modernos del mundo, y diseñó su escafandra estratonáutica, que equipó con micrófono, aparatos de control y un sistema de respiración antivapor, que soportaba la presión espacial, para conseguir alcanzar la estratosfera en globo.

Leonardo Torres Quevedo es considerado por algunos el Da Vinci español por la gran cantidad de inventos que nos dejó.

Leonardo Torres Quevedo (a la izquierda)

Leonardo Torres Quevedo (a la izquierda)

A él debemos el primer funicular para personas, el mando a distancia, el primer juego de ordenador analógico, el puntero láser, e incluso atisbó la inteligencia artificial.

Nació en un pueblo de Cantabria en el año 1852.

Ramón Verea inventó nada más y nada menos que la primera calculadora, que patentó en 1878, en Nueva York.

La primera calculadora, realizada por Ramón Verea

La primera calculadora, realizada por Ramón Verea

Aquella calculadora inicial medía 35x30x20 centímetros, y pesaba 12 kilos, y era capaz de multiplicar de forma directa, sin concatenar sumas. Era capaz de multiplicar dos números de nueve cifras en un tiempo récord: veinte segundos.

Las calculadoras de multiplicación directa tardaron casi veinte años en comercializarse, desde que Verea patentó la suya.

Hoy día aquella calculadora primigenia se encuentra en la sede central de IBM en Nueva York, a modo de reliquia.

Ramón Verea nació en Pontevedra, en 1833.

Fuente: http://www.abc.es/ciencia/20130923/abci-cuatro-asombrosos-genios-espanoles-201309231003_1.HTML

Además os recomendamos nuestra entrada “Inventos poco rentables”, en la que podrás leer otros cuatro grandes inventos que no fueron llevados a cabo, porque no resultaban rentables para las grandes empresas o los gobiernos.

Inventos poco rentables

En marzo de 2012 hablamos sobre inventos que han sido silenciados porque no han resultado rentables para las grandes empresas:

A lo largo de la historia ha habido grandes inventos que han sido ocultados por distintos motivos, normalmente porque no han sido rentables para los gobiernos y las empresas más poderosas, que han preferido desechar lo que hubiera supuesto un enorme avance para la humanidad, a cambio de no perder un puñado de dinero.

Existen un sinfín de estos inventos, pero vamos a hablaros de cuatro de ellos:

  • Transmisión inalámbrica de electricidad: A Nikola Tesla, que trabajó con Thomas Edison durante algunos años, le debemos gran cantidad de inventos muy útiles y utilizados en la actualidad (la radio, el motor de corriente alterna, la luz de alta frecuencia, el microscopio electrónico, el radar, los rayos X, la resonancia, el control remoto y un largo etcétera), pero entre todos ellos cabe destacar el que dio a conocer en 1891, y que podría definirse hoy día como una red wifi y gratuita de electricidad, es decir los aparatos eléctricos funcionarían sin necesidad de cables y sin coste alguno. (Ver Video). En 1943, Tesla participó en otro hecho increíble que se conoce como el proyecto Philadelphia, del que hablaremos también algún día en profundidad.
  • Asueroterapia: El doctor Fernando Asuero, vasco de nacimiento y especialista en otorrinolaringología, empezó a hacerse mundialmente famoso en 1929. Inventó una técnica curativa que revolucionó la medicina, y fue por casualidad. El doctor Asuero ideó una especie de punzón, que introducía por las fosas nasales a sus pacientes y que estimulaba el nervio trigémino. Sus pacientes le iban comentando que otras mejorías distintas a las que trataba el doctor Asuero estaban sucediendo, y empezó a relacionar la excitación de éste nervio con las curaciones. Tras practicar ésta técnica con sus pacientes logró curar innumerables enfermedades, por lo que los pacientes en su consulta se contaban a cientos, y tuvo que abrir más consultas para tratarlos a todos.
    El doctor Asuero descubrió que el nervio trigémino curaba o mejoraba numerosas enfermedades, y pidió que se investigara el motivo… aunque nadie lo hizo nunca, y prefirieron tacharle de loco. (Ver Video).
  • Motor de agua: Arturo Estevez Varela inventó en los años 70 algo similar a lo que hoy se conoce como motor de hidrógeno. El extremeño mostraba su invento en las calles, donde tomaba un trago de un botijo para luego echarle el resto del líquido al motor de su motocicleta que, ante la mirada de los atónitos viandantes, arrancaba y llevaba al inventor en un insólito paseo, movido únicamente por su motor de agua, y exento de toda contaminación, ya que lo único que generaba éste motor era vapor de agua. Estevez Varela cedió públicamente su patente para que se llevara a cabo de forma gratuita, pero murió sin ver su sueño cumplido. El motor funcionaba simplemente con agua y un elemento secreto, que se cree que podría haber sido boro. (Ver Video).
  • Energía y agua baratas: Excepto Madrid, todas las compañías de agua de los ayuntamientos españoles están en manos de empresas francesas, que nos exprimen con sus márgenes de beneficio. Alberto Vázquez Figueroa ideó una desaladora de agua que permitiría abaratar el coste notablemente, y que consiste en bombear agua del mar a 600 metros de altitud y dejarla caer después, volviéndose dulce por presión natural, y generando además energía. Vázquez Figueroa se reunió con Gobiernos y compañías para poner su idea en práctica y ayudar a lugares como Somalia, pero se encontró con los intereses de las empresas, que estaban dispuestos a comprarle la patente, pero para archivarla y que no se pusiera en práctica jamás. Según Vázquez Figueroa, en una de sus reuniones, una de éstas empresas fue muy sincera y le dijeron: “nosotros desalamos entre 60 y 80 pesetas el metro cúbico y vendemos entre 180 y 200 pesetas. Si nos la vendes, me van a permitir vender el agua como máximo al triple del coste, 90 pesetas. Así ganaría 60, cuando estoy ganando 120. No me interesa, a no ser que no digas nada y podamos seguir vendiendo al mismo precio…”. (Ver Video)

¿Os imagináis cuanto hubiéramos avanzado si estos inventos se hubieran llevado a cabo?

Sólo salen a la luz unos pocos, pero quien sabe cuantos de éstos avances han quedado ocultos, aún cuando de ello dependa la curación de enfermedades, la energía gratuita o el hambre en el mundo.

Fuente: http://eurekaweb.idomyweb.com/pens201203.html