En el futuro podríamos encontrar vida terrestre en otros planetas

La idea de que la vida se ha podido propagar por el Universo a bordo de asteroides que han ido polinizando distintos planetas, como si de insectos se tratase, va cogiendo fuerza en los últimos años.

Ésta teoría se conoce como Panspermia, y en principio consistía en que la vida podría haber llegado a la Tierra desde otros planetas, es decir, podría haberse originado en algún lugar remoto del Universo y haber viajado en algún meteorito hasta nuestro planeta, sin embargo ahora se ha dado una nueva vuelta de tuerca, y es que el proceso puede haberse dado a la inversa también, llevando vida de nuestro planeta a otros mundos lejanos.

Recientemente han publicado una noticia en la que un grupo de científicos asegura que algunas rocas desprendidas de la Tierra podrían haber ido a parar a las lunas de Júpiter y Saturno, y con ello podríamos encontrar vida terrestre en dichas lunas en el futuro, con lo que habrá que ser cautos en el caso de que algún día encontremos vida en otros mundos, pues podría ser vida cuyo origen es terrestre o de algún otro lugar, y no necesariamente del planeta que se está investigando y en el que habita dicha vida.

En nuestro planeta se han detectado más de 100 meteoritos que proceden de Marte, y si tenemos en cuenta todos los que no se han encontrado, y los que podría haber de otros planetas más lejanos, podemos imaginar la cantidad de rocas que se desprenden de los miles de millones de mundos que existen en el gigante Universo y que podrían estar sembrando la vida por todo el cosmos.

Se estima que en la Luna puede haber unas 22 toneladas de material terrestre, y que de la Tierra han salido unos 200 millones de meteoritos que podrían haber impactado contra otros mundos.

Entre los desprendidos de nuestro planeta y del vecino Marte, se calcula que unas 115.000 rocas podrían haber impactado con Júpiter, y que otras 34.000 podrían haber ido a parar a Saturno, con lo que una parte es probable que llegaran a las lunas de ambos planetas.

La cuestión es que hoy sabemos que existen ciertos animales, conocidos como extremofilos, que son capaces de aguantar las extremas condiciones de un viaje espacial, pero el tiempo dirá si ésta teoría es posible y si realmente ha tenido lugar.

Fuente: http://www.abc.es/ciencia/20131211/abci-tierra-pudo-llevar-vida-201312110926.html

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Las exolunas parecen tener pocas posibilidades de albergar vida

Hasta ahora no se descartaba que las condiciones de habitabilidad que podrían darse en alguno de los planetas encontrados recientemente pudieran extenderse también a las lunas que los orbitan, pero un reciente estudio parece indicar que las posibilidades son muy remotas.

Recreación de una panorámica vista desde una luna extraterrestre

Recreación de una panorámica vista desde una luna extraterrestre

Entre todos los planetas que se han encontrado en los últimos meses, dentro de la zona de habitabilidad, ni muy lejos ni muy cerca de su estrella, donde la temperatura puede ser adecuada para tener agua en estado líquido, gracias a misiones como Kepler, se espera que alguno cumpla con las condiciones para la vida, y de ser así los expertos creían que también podrían albergar vida en sus satélites naturales, pero parece que por su tamaño éstos cuerpos celestes no pueden tener campos magnéticos suficientemente fuertes como para proteger la vida extraterrestre de la radiación cósmica.

La vida que conocemos necesita oxígeno que respirar y disponer de agua líquida, pero quizás es muy aventurado decir que sin éstos dos elementos un planeta, o una luna, no pueda albergar vida, ya que otros organismos podrían haberse adaptado a la radiación, al igual que algunos seres de nuestro mismo planeta, que son capaces de soportar exposiciones altas de radiación, como es el caso de los extremófilos, además no está aún demostrado que no puedan tener un campo magnético suficiente para protegerse de la radiación, o puede que la vida se encuentre en el subsuelo y no lo necesite.

La cuestión es que por el momento parecen estar convencidos de que las exolunas van a tener menos posibilidades de albergar vida que los planetas extraterrestres, aunque los estudios no han hecho más que comenzar, y tardaremos años en saber las posibilidades reales tanto de unos como de otros.

Fuente: http://www.europapress.es/ciencia/noticia-lunas-planetas-alienigenas-no-alcanzarian-acoger-vida-20130916143032.html

La vida terrestre pudo originarse en Marte

Una de las preguntas que atormenta a la Humanidad desde tiempos inmemoriales es como y donde se formó la vida.

Recientemente está tomando popularidad la idea de que la vida se formó en Marte y pudo viajar a la Tierra a bordo de alguna roca que salió desprendida, quizás por algún impacto sobre la superficie marciana.

La Tierra y Marte

La Tierra y Marte

Una idea curiosa que durante años hayamos estado pensando que hemos estado solos en el Universo, y que ahora haya indicios para pensar que ni siquiera surgió la vida en nuestro planeta, pero aclaremos un poco en que se basa ésta teoría.

La idea de que la vida surgió en otra parte del Universo y que viajó en meteoritos hasta nuestro planeta no es nueva, se conoce como panspermia, y fue descrita allá por 1865, haciéndose más popular a principios del siglo XX.

Según ésta panspermia, la vida pudo formarse en cualquier otro lugar del Universo y dispersarse por distintos planetas, pudiendo haberse adaptado a algunos de ellos, con lo que abre la posibilidad de que un mismo tipo de vida, nacida en una misma parte del cosmos, hubiera podido adaptarse y estar viviendo en lugares muy remotos.

Las bacterias o microorganismos iniciales habrían viajado en meteoritos, yendo a parar a lugares en los que podrían haberse adaptado.

panspermia

En nuestro planeta existen multitud de seres capaces de vivir en condiciones hostiles, nos referimos a los extremófilos, de los que ya hemos hablado en el blog.

Éstos seres podrían haberse adaptado fácilmente a temperaturas extremas, grandes presiones atmosféricas, altas dosis de radiación, o incluso son capaces de sobrevivir en el espacio exterior.

Pero vayamos a la actualidad, y es que recientemente creen haber encontrado indicios para pensar que el lugar en el que pudo originarse la vida primigenia fue en nuestro vecino Marte.

Han analizado la gran cantidad de meteoritos que han ido cayendo en nuestro planeta, procedentes del planeta rojo, y parecen haber encontrado microorganismos que podrían haberse creado en Marte.

Por otro lado parece que en el planeta rojo existieron todos los elementos químicos para la formación de la vida, boro, molibdeno y oxígeno, que pudieron producir moléculas de ARN, precursoras del ADN, que en la Tierra hubieran sido más escasos, a lo que hay que añadir que Marte fue más seco, y podría haber sido otra ventaja, pues nuestro planeta hace millones de agua pudo estar completamente cubierta de agua, lo que habría sido un problema a la hora de crear vida, pues el agua habría atacado las moléculas de ARN.

En la Tierra primigenia tampoco había oxígeno, fundamental para la oxidación del boro y el molibdeno, a la hora de juntarse para formar las primeras moléculas precursoras de vida.

Además, el clima y las características de Marte pudieron ser, en el pasado, muy parecidas a las de la Tierra, con lo que a un organismo no le habría costado mucho trabajo adaptarse a las condiciones terrestres.

El único tema que queda por determinar es como consiguieron sobrevivir al viaje por el espacio, que como ya hemos dicho sería posible, y de la colisión contra nuestro planeta, en la que se alcanzarían temperaturas muy elevadas, que quizás algunos extremófilos pudieran aguantar, que hasta ahora era el momento más difícil de demostrar, pero que parecen haber demostrado.

La hipótesis de la panspermia es completamente viable, aunque no sabemos si sucedió así o no, la cuestión es que es interesante seguir investigando, entre otras cosas porque si la vida surgió en Marte, y existen seres capaces de adaptarse a las condiciones más extremas, quizás no es descabellado pensar que el planeta rojo pudiera albergar vida hoy día.

Pero lo que está claro es que surgiera donde surgiera la vida, es una suerte que termináramos evolucionando en la Tierra, pues en caso contrario, y debido a las condiciones actuales de Marte, nunca hubiéramos existido como especie.

Fuentes:

http://abcblogs.abc.es/nieves/public/post/hallan-pruebas-del-origen-marciano-de-la-vida-en-la-tierra-16076.asp/

http://www.cosmonoticias.org/la-vida-terrestre-podria-haberse-originado-en-marte/

http://www.abc.es/ciencia/20130830/abci-pruebas-venimos-marte-201308291811.html#.UiBQc8ShuFY.Twitter

http://www.elmundo.es/elmundo/2013/08/29/ciencia/1377764751.html

Extremófilos

 

En diciembre de 2012 os contamos sobre unos extraños y misteriosos seres, conocidos como extremófilos, capaces de vivir en condiciones donde ningún otro ser sería capaz de aguantar más de unos minutos.

El pasado mes de Noviembre hemos visto algunos titulares (europapress, el mundo, NASA, etc.), que hemos comentado en nuestro Facebook, en los que anunciaba haber encontrado unas bacterias, en el lago Vida, que han permanecido aisladas durante 2.800 años, en unas condiciones extremas, en concreto, esta comunidad de bacterias se ha hallado en un lago antártico sellado bajo 65 metros de hielo, aisladas de la luz del Sol y del oxígeno que proporciona la atmósfera, con unos niveles de salinidad seis veces mayor que el agua del mar y una temperatura de -13,5 ºC.

perforaciones_vida

Dichos organismos, no son nuevos, y se les conoce como extremófilos, pero representan un desafío para la ciencia, pues consiguen adaptarse y sobrevivir en condiciones extremas, donde otras especies morirían de inmediato.

Este nuevo ecosistema encontrado es importante porque abre la posibilidad de vida en planetas donde se había descartado, por ejemplo en Marte, donde sabemos que existió agua líquida en el pasado, y se piensa que hoy tiene agua congelada en su subsuelo, o también en Europa (Saturno) o en Encelado (Júpiter), por sus características.

Pero éste nuevo hallazgo no es el único ejemplo que se ha encontrado de extremófilos, veamos algunos de ellos:

Termófilos: Viven a temperaturas extremadamente altas. Tal es el caso de los microorganismos hallados en Yellowstone, que viven en torno a los géiseres y fuentes de agua caliente del parque, que en algunos casos supera los 85 ºC. Estas bacterias termófilas podrían ser las primigenias de éste planeta, ya que se piensa que la chispa de la vida podría haber surgido en éstas aguas de Yellowstone. También cabe destacar los organismos que viven en torno a las chimeneas hidrotermales submarinas.

yellowstone_bacterias

Acidófilos: Necesitan entornos muy ácidos para vivir. Desde antes de que el hombre poblara la Tierra, en Río Tinto, Huelva, existen diversas formas de vida que se han adaptado a la alta acidez de sus aguas, con un PH de entre 1,7 y 2,5. El agua de éste río es roja en algunos tramos, debido al alto contenido en metales pesados, como el hierro, cobre, cadmio, manganeso, etc. La propia NASA ha estudiado éste hábitat y a estos microorganismos, que viven en condiciones similares a las de Marte, y se piensa que algunos de ellos podrían sobrevivir en el planeta rojo. (Ver proyecto MARTE).

rio_tinto

Halófilos: Proliferan en ambientes con gran salinidad como por ejemplo los que viven en el Mar Muerto, con una salinidad once veces mayor que cualquier océano.

Barófilos: Viven bajo enormes presiones atmosféricas, como es el caso de todas las especies que viven en los lechos oceánicos y las profundidades abisales submarinas, que pueden soportar temperaturas cercanas a los 400 ºC.

barofilos

Metanógenos: Se conoce como metanógenos a los organismos que producen metano, sin embargo, existe la metanogénesis inversa que englobaría a aquellos organismos que se sustentan del metano, como por ejemplo los microorganismos que se encontraron en las fumarolas volcánicas del desierto de Atacama, a una altitud de 5.800 metros, que viven gracias al dióxido de carbono y el metano.

Radiófilos: Soportan enormes cantidades de radiación, como los que se encontraron en los acantilados de Devon, en Inglaterra, que consiguieron sobrevivir tras una exposición de 600 días a rayos cósmicos y privados de oxígeno, o una especie de hongo negro que vive en las paredes de Chernobyl.

chernobyl

Psicrófilos: Viven en ambientes gélidos, llegando a adaptarse a ambientes con temperaturas constantes bajo cero, como en la Antártida, que también es un hábitat muy estudiado por la NASA, ya que podría suponer vida en planetas helados como las lunas de Júpiter o Saturno.

Recientemente también se han encontrado arqueas, unos microorganismos unicelulares, similares a las bacterias, que son capaces de metabolizar uranio, y obtener de él la energía que necesitan para sobrevivir. (Ver noticia).

Otros animales capaces de soportar condiciones extremas son los tardígrados, diminutos invertebrados que miden entre 1,5 mm y 0,05 mm, que tienen una singular capacidad, conocida como criptobiosis, por la cual éstos seres son capaces de entrar en una animación suspendida en condiciones extremas. En éste proceso el tardígrado se deshidrata, pasando del habitual 85% de agua corporal a únicamente un 3%, quedando en un letargo que puede durar cientos de años, y donde pueden soportar temperaturas extremas desde -272ºC a los 149ºC. Recientemente incluso se ha averiguado que pueden sobrevivir al espacio exterior, y se han encontrado en la cubierta de cohetes que regresaban a la Tierra tras un viaje por el espacio.

Tardigrado

tardigrado

Como veis, estas pequeñas criaturas son fascinantes, desafían los límites de la vida, tal y como la conocemos, y son una puerta abierta a la esperanza de la vida en otros planetas, que estamos seguros que pronto encontraremos, habiendo conseguido adaptarse a las condiciones más extremas.

Los extremófilos nos permiten soñar, ya que si han conseguido sobrevivir en tales circunstancias, ¿porqué no van a poder hacerlo en otro planeta? Por duras que sean las condiciones siempre hay algún microorganismo que consigue sobrevivir, contra todo pronóstico.

Fuente: http://eurekaweb.idomyweb.com/pens201212extremofilos.HTML