Hallan 50 momias, con más de 3.000 años de antigüedad, en el Valle de los Reyes de Luxor

Un equipo de investigación suizo ha encontrado los restos de 50 momias en el Valle de los Reyes de Luxor (Egipto), entre los que se encuentran recién nacidos, príncipes y princesas.

Momias encontradas en Luxor

Las momias parecen pertenecer a las decimoctava, decimonovena y vigésima dinastías faraónicas, es decir, entre los años 1567 y 1085 a.C. así que dichas momias debieron vivir hace entre 3.000 y 3.500 años aproximadamente.

Junto a los restos de las momias se han encontrado féretros de madera y máscaras mortuorias, piezas que no fueron saqueadas, y es que se sabe que las tumbas fueron saqueadas con anterioridad, con lo que las piezas de más valor monetario probablemente desaparecieron en su totalidad.

Fuente: http://www.europapress.es/ciencia/ruinas-y-fosiles/noticia-halladas-50-momias-valle-reyes-egipto-20140429130642.html

Actualización 03/05/2014:

Las primeras pesquisas tras el hallazgo arqueológico indican que los difuntos encontrados, la mayoría princesas e infantes, pertenecían a la familia del faraón Amenhotep III, quizás su harén y su descendencia, y disfrutaron del privilegio de descansar en una necrópolis que hasta ahora se creía reservada a los monarcas del Antiguo Egipto.

Entre el más de medio centenar de momias y varios miles de objetos, entre tejidos, trizas de sarcófagos de madera y vasijas, han aparecido fragmentos de momias junto a máscaras con los rasgos faciales de los finados, tejidos y ollas de barro con textos en hierático que han ayudado a poner nombre a princesas desconocidas como Ta-Im-Wag-Is y Neferonebo.

Objetos hallados en la tumba de la familia del faraón Amenhotep III.

Por el momento se han identificado una treintena de los habitantes de la tumba, de la que se ha obtenido información muy valiosa acerca de la familia real con nombres y títulos.

“Los difuntos son príncipes y princesas de la corte de un faraón de la dinastía XVIII (1.450-1050 a.C.), muy probablemente del rey Amenhotep III (1387-1349 a.C.). Por las inscripciones sabemos además que la mayoría son mujeres”, cuenta la directora del proyecto.

Máscara hallada en la tumba de la familia del faraón Amenhotep III.

“El faraón permanecía en la vida de ultratumba rodeado de su círculo familiar cercano pero numeroso”.

Ahora toca poner orden en el rompecabezas, lo que arrojará luz sobre “el harén y la corte de los faraones de la dinastía XVIII”, una de las estirpes más sobresalientes de la historia del Antiguo Egipto, a la que pertenecieron el gran Tutmosis III, Amenhotep III, el hereje Ajenatón o el fugaz Tutankamón.

Fuente: http://www.elmundo.es/ciencia/2014/05/03/5363e252ca4741bd3b8b456f.html?utm_source=twitterfeed&utm_medium=twitter

 

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Expolio en el museo de Malaui (Egipto)

Hace un mes fue saqueado el pequeño museo arqueológico de Malaui, en Egipto, por un grupo de fanáticos (o quizás es mejor decir lunáticos) que reventaron sus vitrinas, rompieron los cristales, destruyeron el mobiliario y destrozaron y robaron casi la totalidad de las piezas arqueológicas que albergaba.

El director del museo de Malaui, Ahmed Abusabur, en una de las salas saqueadas

El director del museo de Malaui, Ahmed Abusabur, en una de las salas saqueadas

Lo que provocó éste desafortunado incidente no es otro que la situación política que se vive en el país desde hace ya algún tiempo, y una multitud furiosa decidió hacerse notar destruyendo el pequeño tesoro arqueológico que guardaba el museo de Malaui, situado a unos 300 kilómetros al sur de El Cairo.

Tras el brutal desalojo de las acampadas islamistas por parte de la policía y el ejército, la mañana del 14 de agosto, un enfurecido gentío se arremolinó a las puertas de la comisaría contigua al museo, y comenzó a ser objetivo de las pedradas y las balas, por el mero hecho de estar allí. La arqueología no tenía nada que ver en el problema político, pero la cercanía con la comisaría hizo que el gentío enloquecido decidiera entrar a destrozar todo cuanto encontrara a su paso.

Tanto el director del centro, como algunos trabajadores intentaron impedir el saqueo, pero la enfurecida gente no se detuvo y la anarquía se apoderó del recinto, golpeando a quien intentó impedir la destrucción del museo, y arrasando con todo lo que en él se encontraba.

Cuando por fin se cansaron y se fueron éste grupo de desalmados, solo quedaron 46 piezas de las 1089 que tenía el museo, la mayor parte de ellos fueron robados, y los que no pudieron llevarse por su gran tamaño los rompieron a conciencia.

Con el tiempo han sido devueltas más de 200 obras en la comisaría local, pero la gran mayoría de piezas nunca aparecerán, una catástrofe para la arqueología de Egipto, y de otras culturas que también estaban representadas en éste pequeño museo.

Entre los objetos recuperados hay estatuillas de Osiris (deidad de la fertilidad y la vegetación), una colección de papiros escritos en demótico o 25 monedas romanas. Pero las joyas del museo de Malaui, y la mayor parte de la colección aún no han sido halladas.

El museo ha pedido ayuda al mundo para rehabilitar las piezas destrozadas y poder costear la reapertura del recinto, y la UNESCO prepara una campaña internacional para conseguir las donaciones necesarias.

Asimismo, UNESCO ha publicado una lista negra con los objetos robados, para hacer más difícil su venta en el mercado negro.

Un lamentable incidente que no arregla los problemas políticos, y que además nos deja daños irreversibles en nuestra historia, y más concretamente en la identidad del pueblo egipcio, que no sólo ha perdido un trozo de su pasado, si no que además la situación no hace más que empeorar las cosas ante el resto del mundo, cada vez con menos ganas de hacer turismo en su país, debido a la tensión que se vive, y la poca seguridad de la que dispone el turista.

Un país precioso, lleno de historia y de cultura que se están cargando con éstas acciones. Una lástima.

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2013/09/14/ciencia/1379170705.html