La España nuclear y radioactiva

Leyendo un artículo de @materia_ciencia titulado “La delirante búsqueda de la supuesta radiactividad que mata a los inquilinos de la Moncloa”, en la que plantean la posibilidad de que una fuga nuclear ocurrida en los años 70 pudiera haber llevado plutonio, estroncio-90 y cesio-137 hasta el subsuelo de la Moncloa, me ha venido a la mente todos esos lugares que podrían estar contaminados en nuestro país, y voy a intentar hablar de algunos de ellos.

Bien conocidos por todos son los desastres nucleares de Chernobil (Rusia) y Fukushima (Japón), pero en nuestro país también hay centrales nucleares y a lo largo del tiempo ha habido algunas fugas o situaciones de peligro, que podrían ser un riesgo en la actualidad.

España cuenta con diez instalaciones nucleares en su territorio peninsular. Entre ellas, cinco centrales (Almaraz I y II, Ascó I y II, Cofrentes, Trillo I y Vandellós II) con un total de siete reactores. La central nuclear de Santa María de Garoña se encuentra cesada de su actividad de forma definitiva y oficial desde el 6 de julio de 2012, aunque se especula con la posibilidad de su reapertura. También la central José Cabrera-Zorita concluyó su actividad el 30 de abril de 2006. Por su parte, Vandellós I se encuentra actualmente en proceso de desmantelamiento tras un incendio producido en octubre de 1989. Existe, además, una fábrica de combustible nuclear en Juzbado, Salamanca (Enusa Industrias Avanzadas de Juzbado) y un centro de almacenamiento de residuos radiactivos de baja y media actividad en Hornachuelos, Córdoba (El Cabril), existiendo un proyecto de construcción de Almacén Temporal Centralizado (ATC) en Villar de Cañas, Cuenca (Empresa Nacional de Residuos Radiactivos de Villar de Cañas) para los de mayor radioactividad.”

Antes de hablar de los incidentes nucleares que han tenido lugar en España, hay que tener en cuenta que la Escala Internacional de Accidentes Nucleares (INES) sólo considera accidente nuclear aquellos en los que se produce al menos una muerte por radiación, por lo que un accidente es una situación muy grave. En caso de no haber ninguna muerte se le denomina incidente nuclear.

Una vez aclarado los términos, cabe decir que en nuestro país no ha habido ningún accidente nuclear, pero si varios incidentes nucleares.

El más grave de todos ellos, y que llevó al cierre de Vandellós I, tuvo lugar en octubre de 1989, fue un incendio en la sala de turbinas de ésta central, y fue calificado de nivel 3 (incidente importante) en la Escala Internacional de Accidentes Nucleares.

El siguiente más grave sucedió en 2004, en la central de Vandellós-2, y afectó al sistema de refrigeración del núcleo del reactor (incidente de nivel 2), provocando escapes radioactivos.  Además, la Asociación Nuclear Ascó-Vandellós (ANAV) trató de ocultar el suceso, anteponiendo sus intereses económicos a la seguridad y manteniendo la central funcionando en condiciones de “seguridad degradada”, por lo que finalmente ANAV sería sancionada en el año 2006.

El 1 de junio de 2007 los problemas de corrosión detectados en el sistema de refrigeración de Vandellós II fueron clasificados como incidente de nivel 2, siendo la central sancionada con 1,6 millones de euros.

Durante el invierno de 2007-08 nuevamente fueron liberadas partículas radioactivas en ésta ocasión en la central de Ascó-1. Y de nuevo, ANAV no informó a la opinión pública hasta varios meses después, tras la denuncia de Greenpeace (alertada al respecto por algunos trabajadores). En mayo de 2009 el incidente de fuga de partículas radiactivas del 2007-2008 se tradujo en la imposición de una multa de 15,3 millones de euros por parte del Ministerio de Industria.

El 24 de agosto de 2008 se produjo un incendio en el edificio de turbinas de Bandellós II, debido a un fallo en el interruptor de generación del turboalternador que produjo la parada automática del reactor y por tanto su desconexión de la red. Al no provocar ninguna consecuencia radiológica y los sistemas de seguridad haber actuado correctamente se categorizó el suceso como de Nivel 0.

Durante el año 2008 se notificaron al CSN siete sucesos en Santa María de Garoña, entre los cuales, seis fueron clasificados como nivel 0 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES) y uno como nivel 1. En la misma central, se recogieron ocho nuevos sucesos en 2009 y otros cinco en el 2010, todos ellos de nivel 0.

La central de Cofrentes notificó al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) una media de 10 sucesos anuales en la última década (2000-2010). Asimismo, en los noventa, registró tres de nivel 1, que se califican de ‘anomalías’.

Como véis, ha habido unos cuantos incidentes que han puesto en mayor o menor medida en peligro a la población, y lo peor de todo quizás es que en algunos casos han intentado que nadie se enterara.

Las centrales nucleares aportan más del 20% de la energía eléctrica a nuestro país, con lo que son necesarias, pero evidentemente suponen un riesgo importante y cada uno de éstos incidentes pueden estar poniendo en peligro a la población.

Lógicamente todas las centrales nucleares trabajan bajo unos estrictos sistemas de seguridad, pero como vemos, a veces no son suficientes para que se produzcan algunos fallos.

Es un tema polémico, pues hay gente a favor y gente en contra, yo personalmente pienso que es una energía necesaria hoy día (ójala en el futuro seamos capaces de crear energía únicamente de fuentes naturales como el Sol, el viento o el agua, y podamos desprendernos de energías más contaminantes), pero deben ampliarse aún más las medidas de seguridad.

El problema es que algunos elementos radioactivos tardan mucho en desaparecer, algunos incluso 10.000 años, por lo que una pequeña fuga de radioactividad puede poner en peligro muchas generaciones. De todos es sabido que cada día hay más casos de cáncer en el mundo, y puede que los incidentes y accidentes nucleares que ha habido a lo largo de la historia podrían tener algo que ver con ellos.

Mayor seguridad nunca está de más cuando hablamos de temas tan delicados como la energía nuclear, y sobre todo una plena transparencia, es decir, cuando ocurra cualquier incidente, deberían informar urgentemente a las autoridades, ya que así es la única forma de minimizar los riesgos.

En la web http://radiactividad.org/ podéis ver un mapade España con algunas mediciones de radioactividad.

Aparte de los incidentes anteriormente expuestos, existen noticias relacionadas que pueden ser interesantes de conocer:

España afectada por la radioactividad de las bombas que Francia probó en el Sahara en los años 60.

España sufrió su mayor nivel de radiactividad entre el 28 y 30 de marzo de 2011.

Por último, aconsejaros que veáis el documental FUA: La fábrica de la muerte, del equipo de Cuarto Milenio, en el que tratan lo que fue la fábrica de uranio de Andújar

http://www.cuatro.com/cuarto-milenio/programas/temporada-09/t09xp28/FUA-fabrica-muerte_0_1764000214.html

Fuentes: http://es.wikipedia.org/wiki/Energ%C3%ADa_nuclear_en_Espa%C3%B1a

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